¿Cómo Akzo Nobel se asegura que nuestros anti-incrustantes no presentan riesgos para el medio ambiente?

La producción de una pintura anti-incrustante brinda al químico un rompecabezas cuando se trata de ofrecer un producto eficaz para nuestros clientes cumpliendo con los objetivos claros de nuestra Política Ambiental. Nuestros clientes nunca han sido más conscientes de las cuestiones ecológicas, de reducir al mínimo su huella de carbono para reducir sus emisiones de contaminación, hay un sin número de problemas ambientales a tener en cuenta. Aquí es donde la paradoja de las pinturas anti-incrustantes entra en juego. Por un lado los beneficios de utilizar una pintura anti-incrustante eficaz son bien conocidas; mínimas incrustaciones en el casco (y por tanto el consumo de combustible y las emisiones posteriores) y contribuye a reducir la trasladación de especies invasoras al tiempo que garantiza la maniobrabilidad segura de las embarcaciones de recreo. Sin embargo, con el fin de hacer este anti-incrustante tradicionalmente han dependido de la utilización de uno o más biocidas, que impiden a los organismos microscópicos, incrustaciones, suciedad se asiente y adhiera al fondo de la embarcación. Clásicamente estos biocidas son liberados gradualmente con el tiempo en el medio ambiente y ahí está el rompecabezas, ¿cómo evitar que las especies incrustantes que crecen en el barco, sin dañar el medio ambiente como resultado de su liberación?


La industria de los anti-incrustantes es muy consciente de los efectos nocivos que los biocidas pueden producir sobre el medio ambiente si no son utilizados de manera responsable, las lecciones aprendidas con los TBT siguen prevaleciendo a día de hoy. Problemas de este tipo se toman en consideración al principio del proceso de desarrollo de los productos anti-incrustantes. Los riesgos inherentes a la utilización de un compuesto biocida en pinturas tiene que estar definido y comprendido, con el fin de garantizar que no se fabrican productos que dañan el medio ambiente. Todo el rango de productos anti-incrustantes de Internactional/Interlux, pasan a través de un estricto proceso de evaluación de riesgos para asegurar que la cantidad y el tipo de biocidas que utilizamos no tienen efectos inaceptables sobre el medio ambiente. Esto se hace como parte de nuestro proceso de desarrollo interno y hemos establecido pautas claras acerca de que biocidas vamos a utilizar. Por ejemplo, en nuestros proyectos de desarrollo sólo utilizamos biocidas que se degradan rápidamente o desintoxican en el medio ambiente y no utilizamos un biocida, que podría bioacumularse en los organismos acuáticos. Al considerar estas cuestiones en una etapa temprana nos aseguramos de que nuestros futuros productos cumplen con la legislación ambiental vigente, asi como la futura legislación. Una buena cooperación con nuestros proveedores y un enfoque proactivo para trabajar con las autoridades reguladoras para comprender los posibles riesgos, son cruciales en este proceso. El largo historial de Akzo Nobel con pinturas anti-incrustantes y la experiencia en asuntos regulatorios significa que podemos garantizar que las evaluaciones de riesgo que llevadas a cabo durante nuestro proceso de desarrollo de nuevos productos asegurarse de que sólo productos sostenibles son introducidos en el mercado y siempre están un paso por delante de la legislación.


Mientras que las pinturas anti-incrustantes con biocidas forman la columna vertebral de nuestra gama de revestimientos de obra viva, Akzo Nobel yate está constantemente desarrollando nuevas tecnologías que proporcionan una solución más ecológica para el control de incrustaciones. Una considerable inversión se realiza para el desarrollo de nuestras tecnologías de propiedad exclusiva, con el fin de proporcionar un control eficaz de las incrustaciones y reducir al mínimo la liberación de compuestos potencialmente dañinos para el medio ambiente. Con nuevas regulaciones más estrictas entrando en vigor y la mayor atención a los productos sostenibles queda claro que en el futuro, los proveedores de recubrimientos de obras vivas - y potencialmente, astilleros y marinas- tendrá que ofrecer una variedad de opciones para el armador, desde la tecnología de pinturas libres de biocidas que requieren cierto mantenimiento (por ejemplo, de rascado / lavado del casco) a recubrimientos con liberación y de biocidas. Independientemente de la tecnología utilizada, lo que está claro es que los productos del futuro no suponen un riesgo inaceptable para el medio ambiente.